Existen muchas historias sobre el Rodizío, pero la más conocida es la que nos sitúa en los años 70 y que dice que un camarero se había equivocado en una orden de varios clientes debido a la gran cantidad de gente que había en el restaurante, llevando los platos de una mesa a otra, confundiéndose continuamente. Para evitar problemas mayores el encargado decidió servir todos los platos que estaban siendo pedidos en todas las mesas del restaurante, disimulando el fallo del camarero y complaciendo a los clientes.
Este sería el comiencio del servicio Rodizio, también conocido en el sur de Brasil como Espeto Corrido.
Actualmente no hay una tradución de Rodizio o Espeto Corrido. La definición correcta es: un servicio ilimitado y continuo a precio fijo, donde el cliente puede elegir varios tipos de comidas hechas "al Gaucho".
Además, el Vento Haragano disponía de un doble "disco" de control para controlar el ritmo de las comidas de cada mesa. El lado verde muestra al camarero que debe empezar a servir las carnes asadas, mientras que el lado rojo indica un momento de parada. Siempre puedes volver a poner el "disco" en verde y los camareros empezarán a ofrecerte comida nuevamente.